MÁRTIRES PALOTINOS

por
Carmen Lynch

 

La palabra griega martus significa testigo, que testifica un hecho del que tiene conocimiento por observación personal. Pero, ya en vida de los apóstoles, el término martus llegó a usarse en el sentido de testigo al que se le puede exigir en cualquier ocasión que renuncie o reniegue de lo que ha testificado, bajo pena de muerte.

MASACRE DE SAN PATRICIO

En el momento de la masacre del 4 de julio de 1976, formaban parte de la comunidad los PP. Alfredo Leaden, delegado provincial; Alfredo Kelly, párroco, Pedro Dufau, los estudiantes Salvador Barbeito, Emilio Barletti, Jorge Kelly, Rodolfo Capalozza y Miguel Robledo.

El 4 DE JULIO DE 1976 FUE DOMINGO. En la madrugada de ese día, que para los cristianos es santo, se dio muerte alevosamente a cinco personas, a nuestros hermanos de la comunidad palotina de San Patricio, Belgrano, P. Pedro Dufau, P. Alfredo Leaden, P Alfie Kelly, Salvador Barbeito y Emilio Barletti. Como Jesús, murieron trágicamente, víctimas de la violencia surgida del poder.

Era aproximadamente la una de la mañana. Los moradores dormían o se aprestaban a hacerlo. Juntaron a los cinco, sacándolos de sus respectivas piezas, los llevaron a la sala de la comunidad, que no tenía ventanas a la calle, y allí fueron mantenidos por lo menos por una hora. Los intrusos establecieron la identidad de cada una de sus víctimas. Al final, los fusilaron por la espalda, con metralleta y otras armas. Cayeron boca abajo. Los asesinos siguieron disparando. Algunas de las víctimas recibieron más de 70 proyectiles, mientras exhalaban el último respiro. Allí fueron dejados para ser vistos por cualquiera que entrara a la casa. Además, como si quisieran brindarle sustento "ideológico" a su crimen, escribieron en la pared: "Para aquellos que envenenan las mentes de nuestra juventud" y "por nuestros camaradas dinamitados" (días antes había sido colocada una bomba en dependencias de la Policía Federal). Al día siguiente el Comando de la Zona emitió un Comunicado atribuyendo el hecho a "elementos subversivos", pero testigos de la vecindad aportaron datos que pusieron de manifiesto la intervención de sectores vinculados con las fuerzas de seguridad. Esta misma conclusión fue señalada por las autoridades religiosas y los medios informados.

Los cuerpos ya sin vida se desangraron sobre la alfombra roja de la sala. Sus cuerpos quedaron casi destrozados, incluso sus rostros, a excepción del de uno de ellos, Emilio, cuyo rostro estaba intacto y tenía una sonrisa en sus labios. A las tres de la mañana, todo había terminado, y los autores del hecho se retiraron de la casa, después de revisarla, aparentemente sin llevarse nada de valor, ni siquiera dinero que había quedado a la vista.

PADRE ALFREDO JOSÉ KELLY S.A.C

El P. Alfredo Kelly, nació en Suipacha el 5 de Mayo de 1933, hijo menor de Juan Kelly y de Elisa Casey; esta última sobrevivió a su hijo. Alfie, como lo llamábamos, era el menor de cuatro hermanos y dos hermanas. La familia Kelly recibió su comida espiritual de los Padres Palotinos de Mercedes y Suipacha.

Alfie entró en la Sociedad Palotina siendo adolescente, y lo hizo en la Comunidad de Mercedes. Allí comenzó sus estudios preparatorios, que continuó más tarde en Rawson, donde entonces funcionaba la Escuela Preparatoria Palotina. El Noviciado lo hizo en San Antonio de Areco, donde también profesó como Palotino el 4 de Marzo de 1954.

Sus estudios superiores los comenzó en el Colegio Máximo de San Miguel, y, luego los continuó en la Universidad Gregoriana de Roma. Habiendo enfermado gravemente su padre, los superiores lo envían de vuelta a su país, y, Monseñor Anunciado Serafini, le confiere el sacerdocio el 15 de Junio de 1957, en la Iglesia de San Patricio, Mercedes. Al día siguiente celebra su primera Misa, en la Iglesia Parroquial de Suipacha. Su ordenación fue motivo de un gran gozo para la Comunidad Palotina, para la gran familia de San Patricio, y, de la familia Kelly, que mantenía una relación íntima con los Palotinos desde la llegada de estos a Mercedes, cien años atrás. Don Juan Kelly, pudo asistir a la ordenación de su hijo; murió el 24 de Julio de ese mismo año; como Simeón, vio colmado su máximo deseo antes de morir.

Los 19 años de la vida sacerdotal del P. Alfie, transcurrieron en su mayor parte en San Antonio de Areco, quince años, un año en Mercedes y el resto en Buenos Aires. Tuvo el cargo de Director vocacional de 1960 a 1965, rector de San Antonio de Areco, después fue su primer párroco de 1966 a 1973, y, párroco de San Patricio, de Belgrano, en Buenos Aires; también director de nuestros estudiantes, desde esa fecha hasta su muerte.Cuando fue asesinado, tenía 43 años de edad.

PADRE ALFREDO LEADEN S.A.C.

Nació en Buenos Aires el 23 de Mayo de 1919. Sus padres, los esposos Patricio Leaden y Brígida Ussher, tuvieron ocho hijos, de los cuales dos, serían sacerdotes; Alfredo y su hermano Guillermo, quien fuera Obispo Auxiliar de Buenos Aires. Del lado materno tenía dos tíos sacerdotes, el famoso Monseñor Santiago M. Ussher y el padre Tomás Ussher, y, tres tías, religiosas de María Auxiliadora.

Como niño Alfredo fue alumno del extinguido Colegio Clonmacnoise de San Antonio de Areco, dirigido por las Sisters of Mercy. A temprana edad, mostró señales ciertas de una vocación al servicio de Dios. Aún niño, ingresó en la Sociedad Palotina como postulante y fue uno de los alumnos fundadores de la Escuela Preparatoria Palotina, que el P. Juan Santos Gaynor había fundado en Rawson, en el año 1932.

Más tarde, Alfredo fue a Thurles, Irlanda, donde hizo el noviciado, estudió Filosofía e hizo su profesión como Palotino, en 1937. Para el estudio de la Teología, fue trasladado a Roma, pero, cuando Italia entró en la 2ª Guerra Mundial, se vio obligado a abandonar esa ciudad. Después de un peligroso viaje a través de Italia, Francia ocupada y España, llegó a Lisboa, donde se embarcó para su Patria.

Concluyó sus estudios en el Colegio Máximo de San Miguel, de los Padres Jesuitas, donde también fue ordenado sacerdote por el Nuncio Apostólico el 19 de Diciembre de 1942, junto con su compañero y amigo, el Padre Santiago Daly.

Como sacerdote trabajó en todas las casas de la Delegación Irlandesa de los Padres Palotinos, con excepción del Instituto Fahy. Los cargos fueron: rector de la comunidad de Mercedes de 1947 a 1953; párroco de Rawson de 1953 a 1958; párroco de San Patricio, Buenos Aires 1958 a 1966; de Castelar de 1966 a 1970. Maestro de novicios de 1970 a 1972, y delegado provincial desde esa fecha hasta su muerte. Cuando fue asesinado, tenía 57 años de edad.

P. PEDRO EDUARDO DUFAU S.A.C.

El P. Dufau nació en Mercedes el 13 de octubre de 1908. Perdió a sus padres cuando era pequeño y fue criado por su abuela, que era francesa. Cuando murió la abuela, Pedro fue al colegio de San Patricio, como pupilo. Allí encontró en el P. Tomás O'Grady, de santa memoria, el amor y la comprensión de un padre.

La vocación de Pedro fue una vocación temprana. Ingresó en la Sociedad como postulante en Mercedes, de allí pasó a Thurles, Irlanda, para el noviciado y estudio de Filosofía. Profesó en 1929. Adquirió en ese tiempo el perfecto dominio del idioma inglés y de las costumbres de Irlanda. Para el estudio de Teología fue enviado a Roma, a la Universidad Gregoriana. En Roma recibió la ordenación sacerdotal, el 16 de julio de 1933. Trabajó en numerosas obras de la congregación: en Mercedes, Rawson, San Antonio de Areco y Moreno, a pesar de haberse enfermado gravemente en 1935.

En 1937 la Sociedad recibió del Arzobispo de La Plata la difícil misión de comenzar una nueva parroquia en Castelar, la de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya. Este esfuerzo palotino había estado a cargo de la comunidad de Mercedes, luego de la de Moreno y posteriormente de la de San Patricio de Belgrano, hasta que en 1940 el P. Dufau fue nombrado Vicario de la incipiente parroquia. Construyó una casa parroquial y comenzó a residir allí. Se puede, y debe considerárselo como el fundador de esa parroquia. En pocos años levantó la presente iglesia, sin prisa y sin pausa, y trazó las líneas de acción pastoral, siendo hoy, una de las casas palotinas más activas del país. En 1958 fue trasladado a la parroquia de San Patricio, Buenos Aires, donde participó plenamente del apostolado parroquial, además de cuidar, hasta su muerte, los asuntos legales de la Sociedad. Desde 1966 hasta 1973 fue rector y párroco de esa comunidad. Allí fundó la escuela parroquial, Instituto San Vicente Pallotti, adjunta a la parroquia. Durante su rectorado, se construyó la nueva casa parroquial, en la cual encontró su muerte en la terrible madrugada del 4 de julio de 1976. Cuando fue asesinado, tenía 67 años de edad.

EMILIO JOSÉ BARLETTI

Nació en la casa de sus abuelos maternos, "El Real", Km.112, ruta 8, San Antonio de Areco, el 22 de noviembre de 1952. Bautizado en la Iglesia de San Antonio, hizo su Primera Comunión, por su expreso deseo, en la escuela rural Nº 2 con los demás alumnos. Su formación, la recibió en su hogar, un hogar ya marcado por el dolor, pues perdió a su padre cuando tenía solamente dos años y medio de edad. En los tres primeros años de escuela primaria tuvo como maestra a su propia madre; de aquí quizás se pueda colegir mucho, ya que no había ruptura entre escuela y hogar, como suele suceder en muchas ocasiones. Terminó la primaria en la escuela Nº 1 de S. A. de Areco, siendo el abanderado por elección de sus propios compañeros. El curso secundario lo realizó en el Colegio Nacional Hipólito Vieytes, mereciendo estar en el cuadro de honor y ganando medallas de premios instituidos por entidades de la comunidad local, al mejor promedio y mejor compañero. Se recibió de bachiller el 30 de noviembre de 1970, y, al día siguiente, aprobó el examen de ingreso a la Universidad Católica. Cursó tres años de Derecho y Ciencias Sociales, pasando luego a la Universidad de Buenos Aires, y, después a la Facultad de Teología de la Universidad del Salvador en San Miguel.

Iluminado por Dios, o por alguna premonición cuyo origen se desconoce, presintió su próximo fin. Después del crimen se halló entre los papeles diseminados en su pieza, una carta dirigida a su madre y fechada el 2 de julio. Era una carta expresando la gratitud y amor a la madre que había significado tanto para él, ya que había sido también su maestra. Era una carta de despedida.

Sus restos fueron trasladados a San Antonio de Areco la tarde del 5 de julio y sepultados junto a su padre en el cementerio local, rodeado del afecto y las lágrimas de tantos que lo queríamos y nunca podremos olvidar.

Ingresó como postulante en la Sociedad del Apostolado Católico, integrando la comunidad de San Patricio, Bs. As., donde encontró la muerte, junto con sus compañeros, en la madrugada del 4 de julio de 1976. Cuando fue asesinado, tenía 23 años de edad.

SALVADOR BARBEITO DOVAL

Nació el 1º de septiembre de 1946 en Pontevedra, España. A los tres años viajó con sus padres y hermana a la Argentina. Realizó sus estudios primarios en el barrio de Barracas. A los trece años ingresó en el seminario menor de la Arquidiócesis de Buenos Aires, y, en 1965 en el mayor (Filosofía y Teología).

En este período realizaba trabajos apostólicos como seminarista, en la parroquia de Santa Lucía y luego en la de la Natividad de la Sma.Virgen, ambas en Barracas. Realizó dos viajes al exterior, siendo seminarista de la Arquidiócesis; ambos, con su familia. El primero, en 1960, viaja a España; el segundo, en 1966, a España y diversos países de Europa.

En 1969 pide autorización para salir del seminario. Debe asegurarse de que realmente es el camino que Dios le pide recorrer. Comienza para él, un tiempo de grandes pruebas. Completó sus estudios de Filosofía y Pedagogía en el Consejo Superior de Educación Católica. En este período, junto al tiempo dedicado a los estudios, realizó diversos trabajos docentes. Se desempeña como preceptor en el colegio Bethania y en el colegio San Vicente Pallotti, ambos en Belgrano; como Profesor de Psicología y Filosofía y como catequista, en los colegios de Santa Brígida y Santa Unión. Realizó diversos trabajos apostólicos, la mayoría en la Parroquia San Patricio, Belgrano. Siendo mayor adoptó la ciudadanía argentina. En 1974 fue llamado para ocupar la rectoría del Colegio San Marón de los Padres Maronitas. Vivía el problema de cada alumno de una manera especial y profunda. Entregó su vida por el colegio, en el cual en el cual pensaba constantemente. Comprendía,y respetaba hondamente al adolescente.

En noviembre de 1975 ingresa en la comunidad de formación palotina, en la Parroquia San Patricio. Cuando fue asesinado, tenía 29 años de edad.



COMISIÓN PERMANENTE DE RECUERDO DE LOS MÁRTIRES PALOTINOS